Dídimo el Ciego tenía una explicación literal, alegórica y espiritual de los salmos.
By CopticBot.ai (Coptic Space Inc.) · Last reviewed 2026-10-10
San Dídimo el Ciego, quien dirigió la Escuela Catequética de Alejandría en el siglo IV, fue el gran heredero y perfeccionador de la tradición exegética alejandrina. Su enfoque en los Salmos seguía una estructura tripartita que permitía extraer toda la riqueza de la Palabra de Dios.
Basándose en las fuentes patrísticas y en el método alejandrino, Dídimo aplicaba estos tres niveles:
1. La explicación literal (histórica)
Aunque la escuela de Alejandría es famosa por la alegoría, Dídimo no ignoraba el sentido histórico.
- En este nivel, Dídimo analizaba el contexto de David o de los autores de los salmos, las circunstancias de las batallas, las persecuciones de Saúl o las aflicciones físicas.
- Para él, la letra de la Escritura es el fundamento necesario. Como mencionan los estudios sobre sus comentarios a los Salmos (identificados en descubrimientos como los de Tura), Dídimo prestaba atención a la gramática y al sentido inmediato del texto griego.
2. La explicación alegórica (cristológica y eclesiológica)
Aquí es donde Dídimo brilla como un verdadero maestro alejandrino. Para él, el Antiguo Testamento está velado, y Cristo es quien quita el velo.
- Cristo en los Salmos: Cualquier referencia a un rey, a un salvador o a un sufriente inocente era interpretada como una profecía directa de Jesucristo.
- La Iglesia: Los salmos que hablan de Jerusalén o del Templo eran vistos como alegorías de la Iglesia, la asamblea de los fieles y los misterios sacramentales.
3. La explicación espiritual (tropología o moral)
Este nivel se enfoca en la aplicación del salmo a la vida íntima del creyente y su progreso hacia Dios.
- La lucha interna: Las batallas contra los enemigos "extranjeros" en los salmos son interpretadas por Dídimo como la lucha del cristiano contra los demonios y las pasiones.
- La purificación: Como se observa en su teología, el objetivo era la "identificación afectiva" con las virtudes. El salmo no solo se lee, se vive. La "enfermedad" mencionada en los salmos es la ceguera espiritual del pecado, y la "cura" es la iluminación del Espíritu Santo.
- Sabiduría: Dídimo enseñaba que, a través de este entendimiento espiritual, el alma puede ascender a la contemplación de los logoi (razones divinas) de las cosas creadas, uniendo al hombre con su Creador.
Su legado en la educación
Dídimo fue tan brillante que, a pesar de su ceguera desde los cuatro años, dominó todas las ciencias de su época. San Jerónimo, quien fue su alumno, lo llamaba "el vidente" en lugar de "el ciego".
Su método de enseñanza en Alejandría aseguró que la teología no fuera solo teoría, sino una herramienta para la salvación. En la actualidad, el concepto de Hymns School y la formación de cantores (como Moalem George Mikhail, quien estudió el currículo del Instituto San Dídimo en El Cairo) mantienen vivo ese espíritu de interpretar el cántico no solo con la voz, sino con el entendimiento espiritual y la precisión dogmática que Dídimo defendió.